Donuts originales sin lactosa



Hoy en casa me pedían donuts para merendar y, después de buscar entre múltiples recetas, he decidido ser fiel a la que ya tenía publicada porque es muy parecida a la original, tiene ese sabor y ese olor característico de los donuts pero mejorados, porque son naturales y sabemos lo que comemos.

Sé que se suele utilizar cardamomo para elaborarlos, pero alguien me dijo una vez que el cardamomo, o te encanta o lo aborreces y yo debo ser del segundo grupo, porque sólo el olor al abrir las vainas ya me ha tirado para atrás.

Además Sergio de La mañana de la 1, el autor de esta receta, dijo que la nuez moscada era lo que le proporcionaba ese sabor y os aseguro que así es.

He retocado un poco la receta, cambiando parte de la harina de fuerza por harina floja y concretando la cantidad de leche, que Sergio daba a ojo.

Y el resultado es más que satisfactorio, unos donuts esponjosos que nos han encantado.

Los que no se vayan a comer en el día, se ponen en bolsitas individuales y se congelan. Cuando vayamos a comerlos, descongelamos a temperatura ambiente y estarán perfectos.

A mí me han salido 13 donuts y he aprovechado las bolitas del centro y las he frito también.




Ingredientes


220 gr de harina de repostería
80 gr de harina de fuerza
ralladura de limón y ralladura de naranja
16 gr de levadura seca de panadero Vahiné o Maicena (no vale la de bizcocho)
5 gr de nuez moscada
60 gr de mantequilla (o margarina sin lactosa)
1 huevo
60 gr de azúcar o 40 gr de azúcar invertido 
80 ml de leche tibia sin lactosa o vegetal

Cómo hacer donuts originales sin lactosa


En un bol ponemos las harinas, las ralladuras, la levadura y la nuez moscada.
 Hacemos un agujero en el centro y ponemos la mantequilla blandita, el huevo, el azúcar y la leche tibia.

Amasamos hasta conseguir una masa elástica que no se pegue en las manos.
Dejamos fermentar durante 1 hora.

Estiramos la masa con un rodillo hasta dejar de 1 cm.

Cortamos los donuts con cortador. Si no tenemos, podemos utilizar un vaso y una boquilla.

Los colocamos encima de papel de horno para que fermenten. 

Cuando veamos que suben el doble, al cabo de 1 hora más o menos, recortamos el papel y los echamos a la sartén con papel incluido, enseguida lo quitamos y así no se nos deformarán al cogerlos.


Freímos en aceite abundante de girasol, a fuego suave. En cuanto cojan un poquito de color (cuidado de no pasarnos o saldrán duros), los sacamos y los ponemos sobre papel absorbente.


Para el glaseado, batimos 70 grs de azúcar glass, 50 grs de mantequilla fundida y 2 cucharadas de agua.

Si no queremos freirlos, horneamos 5 m por cada lado a 150ºC.

¿Os apetece uno para desayunar?

Rosa