Auténtica lasaña italiana | sin lactosa

 Auténtica lasaña italiana #sinlactosa

Hoy tenemos lasaña italiana auténtica, digna de los mejores restaurantes. Esta receta pasa a formar parte del apartado Cocineros invitados del blog, junto con los buñuelos de calabaza de mi suegra, el gazpacho andaluz de mi madre y la ropa vieja canaria de mi marido.

En este caso, la lasaña italiana la preparó mi hijo mayor, siguiendo las instrucciones de un amigo italiano que le dió las pautas para cocinar una auténtica lasaña estilo italiano que está para rechupetearse los dedos.

En el blog tenéis la receta de lasaña a la boloñesa, muy rica también pero nada que ver con esta maravilla de lasaña que prepara mi hijo. A partir de ahora la lasaña la hace él, porque la borda. Como sale enorme, es ideal para cuando tenemos invitados.

Otros tipos de lasaña que os pueden interesar, la lasaña de rabo de buey con dos salsas, la lasaña de pavo, queso y setas variadas o la lasaña de espinacas, ricotta y salsa pesto.

Os dejo ya con la receta de la auténtica lasaña italiana. Veréis que lleva algún tipo de queso no apto para intolerantes a la lactosa, pero os pongo entre paréntesis por cuál lo podéis sustituir.


Ingredientes


1 paquete de masa fresca de lasaña

400 g de carne picada mixta

1/2 cebolla

1 zanahoria

1 rama de apio

1 vaso de vino tinto

800 g de tomate natural triturado

1 paquete de queso Provolone (sustituir por otro queso sin lactosa, como Gruyere o Cheddar)

1 paquete de mozzarella de búfala (sustituir por mozzarella sin lactosa)

100 g de queso pecorino o parmesano (son quesos curados, no tienen lactosa)


- Para la bechamel


2 cucharadas soperas de margarina sin lactosa

2 cucharadas soperas colmadas de harina 

2 vasos de leche sin lactosa templada 

sal, pimienta y nuez moscada


Cómo se hace

 

- Comenzamos con la salsa boloñesa, para ello sofreímos la cebolla, añadimos el apio troceado y la zanahoria en trocitos. Una vez esté sofrita la verdura, incorporamos la carne picada, la sal y la pimienta. Cuando esté lista la carne, echamos el vino tinto, subimos el fuego para que evapore el alcohol y después echamos el tomate triturado. Rectificamos de sal y de pimienta y dejamos tapado a fuego lento durante 1 hora, hasta que esté cocinado y reduzca. 

- Después preparamos la bechamel. Ponemos un cazo a fuego medio con la margarina y dejamos que se derrita. Añadimos la harina y, con una cuchara de madera, damos unas vueltas para que tueste. Incorporamos poco a poco la leche templada, removiendo de forma enérgica con unas varillas para que no se formen grumos. Dejamos que espese a nuestro gusto, salpimentamos y añadimos un poco de nuez moscada.

- Por último, montamos la lasaña. En un molde amplio, ponemos una capa de láminas de pasta, encima una capa de boloñesa. Sobre la boloñesa echamos un par de cucharadas de bechamel (no más, sólo un par de cucharadas) y unos trocitos de queso provolone, de mozzarella y un poco de queso rallado pecorino o parmesano.

- Vamos montando capas hasta terminar con todos los ingredientes. La última capa será de láminas de pasta, cubrimos con bechamel y sobre esta, repartimos un par de cucharadas de salsa de tomate y quesos variados.

- Encendemos el horno a 200º C y metemos el molde. Gratinamos de 20 a 30 minutos.

Auténtica lasaña italiana #sinlactosa

Auténtica lasaña italiana #sinlactosa

Auténtica lasaña italiana #sinlactosa

Me voy unos días de vacaciones y el blog se toma un merecido descanso. Nos vemos pronto.

Besos,

Rosa.


Ropa vieja canaria

 Ropa vieja canaria

Vuelvo a la carga con una receta canaria, la ropa vieja. Aunque este plato se hace en otros lugares de España, en Canarias le dan un toque más sabrosón. De todo lo que probé en nuestra ruta por los guachinches, la ropa vieja fue lo que más me gustó.

La ropa vieja es una receta de aprovechamiento, cuando hacemos cocido o puchero como le llamamos en Valencia, queda comida para varios días y viene bien tener un as en la manga para no tirar nada, que no está la cosa como para tirar.

Esta receta va directa a la etiqueta "Cocineros invitados", ya que las veces que la hemos comido en casa, la ha hecho mi marido y le sale buenísima.

Canarias es una maravilla de la naturaleza, hace años estuve en Lanzarote y este verano en Tenerife. Me gustaría ver el resto de las islas, incluida La Palma cuando el volcán se tranquilice. La verdad es que somos unos privilegiados, vivimos en un país precioso.

 
 

Otros platos canarios que encontraréis en el blog, el frangollo o las tortillitas de calabaza. No serán los únicos, la gastronomía de las islas me encantó y seguiré probando nuevas recetas. Espero que os animéis con esta deliciosa ropa vieja canaria, os va a encantar.

Fuente: La Palmera Rosa

 

Ingredientes


Restos de pollo y carne de un cocido o puchero

250 g de garbanzos cocidos

1/2 cebolla

2 dientes de ajo

1 pimiento verde italiano

3 tomates maduros o 200 g de tomate natural triturado

2 patatas

2 hojas de laurel

1/2 vaso de caldo de cocido o puchero

1/2 vaso de vino blanco

1 cucharadita de tomillo seco

1 cucharadita de orégano

1 cucharadita de pimentón dulce o picante

pimienta negra

aceite de oliva vírgen extra

sal, perejil

 

Cómo se hace

 

- Desmenuzamos la carne y reservamos,

- Pelamos los ajos, cortamos la cebolla y el pimiento verde pequeñitos. Pelamos y rallamos los tomates.

- En una sartén honda echamos el aceite, sofreímos los ajos y la cebolla, añadimos el pimiento y sofreímos también.

- Añadimos el pimentón y enseguida  el tomate triturado, la sal, la pimienta, el laurel, el orégano y el tomillo. Dejamos que se cocine durante un rato.

- Mientras tanto, pelamos las patatas, las cortamos en cubitos y las freímos. Reservamos.

- Incorporamos los garbanzos, el vino blanco y el caldo. Dejamos que hierba unos minutos. Antes de apagar el fuego, añadimos las patatas y mezclamos.

Ropa vieja canaria

Ropa vieja canaria
Nos vemos la próxima semana, un besazo.
 
Rosa.

Gazpacho andaluz

 Gazpacho andaluz
 Aquellos días de playa, bien temprano, mi madre preparaba la tortilla de patatas, el pollo con pisto, la sandía y el gazpacho. El gazpacho no podía faltar, había que hidratarse bien para soportar esas jornadas maratonianas de playa.

Llegábamos por la mañana y volvíamos a casa bien entrada la tarde, rojos como gambas. Castillos en la arena, agua y más agua, hasta que los dedos se arrugaban como pasas. Y a la hora de comer, se abrían las neveras y no sobraba nada, es que el agua del mar da mucha hambre. Hasta algún trozo de pan con arena se devoraba.

El gazpacho es la bebida que más me recuerda al verano y a mi madre. Mi madre hace el mejor gazpacho que he probado nunca, es insuperable. Mira que lo intento, pues nunca me queda igual.

Por eso se me ocurrió grabarla mientras lo hacía para ver si descubría su secreto y claro, no podía dejar de publicarlo en el blog para compartirlo con vosotros.

No sé si os acordaréis de que también grabé a mi suegra haciendo los buñuelos típicos valencianos y varias personas me han dicho que por fin les ha salido el agujero viendo el vídeo, de lo que me alegro un montón.

Así que, a partir de hoy, también vamos a conseguir un gazpacho de 10 y además, yo tendré un recuerdo bonito para guardar como oro en paño.






Ingredientes


2 tomates gordos maduros
1 pepino pequeño
1/2 pimiento verde
1/2 pimiento rojo
1/4 de cebolla
1 diente de ajo
1 trocito de pan duro
agua
aceite de oliva, vinagre y sal
comino

Cómo hacer un buen gazpacho andaluz


1. Lavamos bien la verdura. 
En un bol troceamos el pimiento verde y el rojo, la cebolla, el diente de ajo y el pepino.

2. Troceamos los tomates. Si no queremos pelarlos no es necesario, después pasaremos todo por el pasapuré.

3. Mojamos en agua el trozo de pan, lo troceamos y lo añadimos al bol.

4. Aliñamos con comino, aceite, vinagre y sal.

5. Ponemos un poco de agua y trituramos con la batidora para que quede bien fino.

6. Vertemos agua hasta que consigamos la textura adecuada, más o menos como una sopa espesa.

7. Probamos, rectificamos de sal, aceite o vinagre y volvemos a triturar para que se mezclen bien todos los ingredientes.

8. Pasamos el gazpacho por el pasapuré, aplastamos bien ayudándonos con una cuchara para extraer todos los jugos.

9. Volvemos a poner en la jarra y llevamos a la nevera para que esté bien frío al momento de tomarlo.
 
Gazpacho andaluz
 
Nos vemos la semana que viene, disfrutad mucho el verano, aunque haga calor.
Rosa.

Buñuelos de calabaza {Bunyols de carabassa}

Por fin puedo traeros la receta de los buñuelos de calabaza típicos valencianos, aunque conseguirla ha sido toda una odisea.

El sábado quedé con mi suegra para grabarla mientras preparaba buñuelos, ella es toda una experta buñolera. Y ahí me ves a mí, cargada con el trípode, la cámara y otros tantos artilugios para que la cosa llegara a buen fin. 

Pero el asunto se complicó cuando llegó el momento de preparar la masa, ella la hace a ojo y yo terminé taquicárdica. Que si peso la harina y después le añade un poco más, yo sumando y anotando en la libreta. Que si ahora le añade un poco más de agua, vuelta a sumar y anotar en la libreta, no daba abasto buff.

El caso es que al final ha valido la pena el esfuerzo, porque creo que lo he conseguido, al día siguiente los hice yo en casa con esas cantidades y me quedaron muy similares, con menos agujero, pero eso ya es cuestión de ir perfeccionando.

Si probáis a hacerla y os resulta difícil, el año pasado publiqué estos buñuelos de calabaza y naranja que están también muy ricos y son más sencillos. Pero si veis el vídeo os quedará muy claro el proceso, ya me contaréis.







Ingredientes



300 g de calabaza asada
350 g de harina (puede ser sin gluten)
25 g de levadura fresca
abundante aceite de oliva o girasol
1 bol con agua
100 ml de agua templada 
1 sartén honda
azúcar para rebozar (opcional)

Cómo hacer buñuelos de calabaza



1. Preparamos la masa de los buñuelos, para ello utilizamos un bol grande y vamos mezclando la calabaza con la harina y le incorporamos la levadura disuelta en el agua templada. Mezclamos bien y dejamos levar durante unas 2 horas en un sitio templado.

2. Podemos utilizar calabaza cocida, en este caso aprovecharemos el agua de cocción para la masa.

3. Calentamos el aceite, mezclamos un poco la masa y dejamos el bol con agua cerca de nosotros, además de un plato con papel absorbente.

4. Cogemos la masa con la mano izquierda (para diestros), apretamos el puño y, cuando salga la bola de masa por arriba, la cogemos con los dedos de la mano derecha y llevamos a la sartén. Antes de dejarla caer, introducimos el dedo gordo para hacer el agujero. Para que nos salgan bien, debemos lavarnos la mano derecha de vez en cuando en el bol con agua.

5. Cuando empiecen a flotar, esperamos un poco a que se dore ligeramente y damos la vuelta con la espumadera.

6. Sacamos y dejamos en el plato con papel absorbente.

7. Servimos recién hechos con un plato con azúcar o un chocolate a la taza.
¿Verdad que tienen buena pinta? Están buenísimos calentitos. Intentad no hacer más de los que os vais a comer, porque después pierden bastante.

Y si nos os sale el agujero, pues tampoco importa, porque eso no afecta al sabor, están igual de ricos.

Edito para contaros que con esta receta he ganado el premio de Canal Cocina "Recetas tradicionales de Sor Lucía" ;-)

¡Hasta el jueves!
Rosa.