Dorada a la sal

No hay receta más sencilla que unas doradas a la sal.

Lo mejor es que no están saladas, porque la sal se queda en la piel del pescado, así que los hipertensos no tienen de que preocuparse.

La dorada es un pescado exquisito, de carne suave y delicada.

Aunque en casa somos poco pescaderos, nos ha gustado mucho, es un plato de lujo perfecto para una cena navideña. 




Ingredientes


1 dorada por persona
sal especial para marinar (la suficiente para cubrir las doradas)
1 limón
patatas, cebolla y pimiento verde
aceite de oliva y sal para el sofrito
 aceite de calidad para el toque final


Cómo hacer Dorada a la sal



Primero preparamos la guarnición, yo he acompañado las doradas con unas patatas a lo pobre.

Se cortan las patatas muy finitas y se ponen en una sartén con bastante aceite, la cebolla en juliana y el pimiento verde en tiras.

Se hacen a fuego medio-bajo, con la tapa puesta y, cuando están blanditas, se quita la tapa, se sube el fuego y se doran un poquito.

Reservamos.

Ahora vamos a preparar las doradas. En la pescadería ya nos las habrán limpiado y sólo habrá que poner la mitad de la sal en una bandeja apta para horno, encima las doradas con unas rodajas de limón y el resto de la sal cubriéndolas.
Es un buen truco para saber cuándo están listas las doradas, dejarles el ojo sin tapar.
 Cuando se vuelva de color blanco, ya están hechas. Yo las tuve 30 mn a 180ºC.
Cuando estén listas, les quitamos la piel y sacamos los filetes.

Calentamos las patatas, ponemos los filetes de dorada por encima y un chorrito de  aceite de oliva de calidad para darles el toque final.

Yo utilicé Aceite de Oliva Premium Amanda Selecta, del que ya os hablé la semana pasada.
Más fácil imposible ¿verdad?

Hasta el jueves, feliz semana,
Rosa.