Bitterballen (croquetas holandesas) sin lactosa

Yo sigo probando diferentes versiones de croquetas, esta vez de la mano de FoodBloggerTrotamundos.

Este mes le ha tocado a Sonia de L'Exquisit elegir el país y las recetas que teníamos que preparar. Una de las opciones eran estas bitterballen, una especie de croquetas de pollo con curry que, según he leído, son típicas en Holanda y suelen tomarse como snack en los pubs holandeses.



Ingredientes


1 zanahoria
1 puerro
1/2 cebolla
1 hoja de laurel
2 piernas de pollo
125 gr de margarina sin lactosa
1 chorrito de leche sin lactosa
175 gr de harina (sin glúten para celíacos)
1 cucharadita de curry en polvo
2 huevos
pan rallado
sal y pimienta

Cómo hacer Croquetas holandesas


En la olla exprés ponemos 1 litro de agua, la zanahoria, el puerro, la cebolla, el pollo, sal y laurel. Cocemos durante 20 minutos. Reservamos el caldo de las verduras.

Sacamos el pollo, lo dejamos enfriar y lo cortamos muy pequeñito.

En un cazo, derretimos la margarina, añadimos la harina y dejamos tostar un poco. Incorporamos  caldo de verduras ya templado y un chorrito de leche para hacerlas más cremosas. Removemos con unas varillas hasta que se integre bien y vaya espesando.

Añadimos el pollo y el curry y lo mezclamos bien. 
Ponemos la masa resultante en una bandeja para que se enfríe, después lo guardamos en la nevera durante un par de horas.

Con una cuchara, vamos cogiendo porciones de masa y vamos haciendo bolitas; si se nos pega la masa a las manos, nos ponemos un poco de aceite.
Pasamos las croquetas por huevo y después por pan rallado.

Freímos en abundante aceite de oliva caliente hasta que estén doradas.
Con estas cantidades salen unas 25 croquetas.

Son muy parecidas a las croquetas de pollo españolas, la única diferencia son las especies que se le añaden, curry o nuez moscada.
Hasta pronto
Rosa.