Roscón de Reyes relleno de nata y trufa sin lactosa

Esta semana está siendo muy intensa en publicaciones y es que tenía varias recetas navideñas en borradores y no quería que se quedaran sin publicar, sobre todo esta que os traigo hoy, el Roscón de Reyes.

Me queda mucho que practicar, pero para ser el primero estoy contenta con el resultado, ha quedado esponjoso y tierno, dos días después estaba igual de rico.

Os he preparado un paso a paso, ya sabéis que me encanta explicaros las recetas con todo detalle, para que no tengáis ningún problema al prepararlo.



Ingredientes


- para el prefermento


50 g de harina
16 g de levadura fresca de panadería
10 g de azúcar
30 g de leche sin lactosa tibia


- para la masa del roscón


3 huevos L
70 g de manteca de cerdo o mantequilla sin lactosa derretida
ralladura de 1 naranja
ralladura de 1 limón
10 g de esencia de azahar
40 g de leche sin lactosa tibia
20 g de zumo de naranja
80 g de azúcar
todo el prefermento
400 g de harina de fuerza+50 g de reserva
4 g de sal


- para el relleno


400 ml de nata de montar sin lactosa Kaiku
1 sobre de estabilizante para nata
2 cucharadas soperas colmadas de azúcar
2 cucharadas soperas de cacao en polvo sin azúcar Valor

Cómo hacer Roscón de reyes sin lactosa


Primero hacemos el prefermento mezclando en un bol la harina con el azúcar, le desmenuzamos la levadura y añadimos la leche tibia (cuidado que no esté muy caliente o estropeará la levadura y no subirá).

Tapamos con film, dejamos dentro del horno apagado y esperamos 1 hora.
Si no lo vamos a utilizar enseguida, podemos guardarlo en la nevera y cuando lo necesitemos, lo sacamos 1 hora antes para que alcance la temperatura ambiente.

Ahora vamos con la masa. Comenzamos batiendo los huevos ligeramente, añadimos las ralladuras de limón y de naranja, la mantequilla derretida, la esencia, el zumo de naranja y la leche tibia.

Si tenéis panificadora, lo volcáis todo en la cubeta.

Si no es así, continuamos en el bol.
Incorporamos el azúcar, el prefermento, la harina (400 g) y la sal.

Pasamos la masa a la mesa enharinada y amasamos hasta que la masa esté lisa, brillante y elástica. Posiblemente os haga falta añadir los 50 g que teníamos reservados, yo si se los añadí.

Si lo váis a amasar en la panificadora, como ya teníamos los líquidos en la cubeta, añadiremos ahora los sólidos y ponemos el programa que sólo amasa, en la de Lidl es el número 7 y dura 15 mn.

Cuando termine el programa, si véis que la masa aún está muy pegajosa, añadís los 50 g de reserva y volvéis a programar 15 mn más.

Cuando la masa esté lista, tanto si es a mano como en panificadora, la pasáis a un bol amplio engrasado y la tapáis con film o un paño y la dejáis dentro del horno apagado. Yo lo precaliento a 50º C y después lo apago, la masa sube muy rápido de esta forma.
Lo ideal es que preparéis el prefermento por la tarde, amaséis por la noche y dejéis la masa en la nevera toda la noche. Por la mañana la sacáis y vais a alucinar ¿cómo puede subir de esa forma con el frío de la nevera? Eso mismo dije yo :)

Con las cantidades que os he dado, sale un roscón enorme. Podéis dividirlo en dos o utilizar la masa para otra cosa (es masa de brioche). Es lo que hice yo, ya os enseñaré otro día en qué la utilicé.

Debemos dejar que alcance la temperatura ambiente antes de continuar, unas 2 horas fuera de la nevera.

Pasado este tiempo, sacamos la masa del bol, formamos una bola y hacemos el agujero metiendo los dedos por el centro y dando vueltas en el aire para que se agrande del propio peso de la masa.

 Lo pasamos a la bandeja del horno, encima de un papel o tapete de silicona y vamos remetiendo de fuera hacia dentro para que nos quede bonito. Yo utilicé un molde de emplatar para que no se cerrara el agujero en el siguiente levado.
Tapamos con un paño y dejamos levar de nuevo. Para ganar tiempo, yo enciendo el horno a 50ºC, lo apago y dejo dentro la masa. De esta forma, en una hora más o menos lo tendréis listo.

Sacamos, pintamos con huevo batido y decoramos como más nos guste. Yo le puse azúcar perlado y naranjas confitadas. También le quité el aro del centro pero os aconsejo que no lo hagáis, se cerró bastante el agujero.
Para las naranjas confitadas seguí los pasos de El Aderezo que utiliza bicarbonato para quitarles la amargor y me pareció un truco fantástico.

 Precalentamos el horno a 170ºC y horneamos durante 20 ó 25 mn.
Sacamos, dejamos enfriar y a rellenar a nuestro gusto o a comerlo tal cual con un chocolate caliente.

Yo monté 400 ml de nata a la que añadí un sobre de estabilizante para nata y dos cucharadas soperas de azúcar. La dividí en dos partes y a una de ellas le puse 2 cucharadas soperas de cacao en polvo sin azúcar.

Rellené alternando nata y trufa con una manga pastelera.

Ahora es el momento también de esconder el haba y la figura.
Antes de ponerle la tapa, lo tuve en la nevera durante 1 hora para que la nata y la trufa estuviesen firmes y al cubrirlo no se aplastara demasiado. 
Y ya tenemos nuestro roscón casero y sin lactosa.

No es nada difícil de hacer, pero sí se necesita bastante tiempo por los levados. 

Pero las masas son muy agradecidas y la satisfacción que da ver el resultado, recompensa el esfuerzo.

Nos vemos el domingo con #Elasaltablogs.
Rosa.