Brioche de naranja y chocolate sin lactosa

Cuando hice el Roscón de Reyes, me sobró masa que aproveché para preparar un brioche relleno de chocolate sin lactosa. Como era imposible comernos tanta cantidad de dulce, lo congelé en porciones, cuando nos apetece lo descongelamos a temperatura ambiente y está como recién hecho.

Con esta receta participo en el reto #Reciclando Sabores de mis queridas Marisa y Rosalía.
Este es un mes perfecto para reciclar, seguro que os han sobrado ingredientes estas navidades, así que si queréis ideas, visitad sus blogs.






Ingredientes


- para el prefermento


25 g de harina
8 g de levadura fresca de panadería
5 g de azúcar
15 g de leche sin lactosa tibia

- para la masa del brioche


2 huevos M
35 g de manteca de cerdo o mantequilla sin lactosa derretida
ralladura de 1/2 naranja
ralladura de 1/2 limón
5 g de esencia de azahar
20 g de leche sin lactosa tibia
10 g de zumo de naranja
40 g de azúcar
todo el prefermento
200 g de harina de fuerza+25 g de reserva
2 g de sal

- para el relleno


chocolate de tableta o crema de untar sin lactosa


Cómo hacer Brioche de naranja y chocolate sin lactosa


Primero hacemos el prefermento mezclando en un bol la harina con el azúcar, le desmenuzamos la levadura y añadimos la leche tibia (cuidado que no esté muy caliente o estropeará la levadura y no subirá).
Tapamos con film, dejamos dentro del horno apagado y esperamos 1 hora.

Si no lo vamos a utilizar enseguida, podemos guardarlo en la nevera y cuando lo necesitemos, lo sacamos 1 hora antes para que alcance la temperatura ambiente.

Ahora vamos con la masa. Comenzamos batiendo los huevos ligeramente, añadimos las ralladuras de limón y de naranja, la mantequilla derretida, la esencia, el zumo de naranja y la leche tibia.

Si tenéis panificadora, lo volcáis todo en la cubeta.

Si no es así, continuamos en el bol.
Incorporamos el azúcar, el prefermento, la harina (200 g) y la sal.

Pasamos la masa a la mesa enharinada y amasamos hasta que la masa esté lisa, brillante y elástica. Posiblemente os haga falta añadir los 25 g que teníamos reservados, yo si se los añadí.

Si lo váis a amasar en la panificadora, como ya teníamos los líquidos en la cubeta, añadiremos ahora los sólidos y ponemos el programa que sólo amasa, en la de Lidl es el número 7 y dura 15 mn.

Cuando termine el programa, si véis que la masa aún está muy pegajosa, añadís los 25 g de reserva y volvéis a programar 15 mn más.

Cuando la masa esté lista, tanto si es a mano como en panificadora, la pasáis a un bol amplio engrasado y la tapáis con film o un paño y la dejáis dentro del horno apagado. Yo lo precaliento a 50º C y después lo apago, la masa sube muy rápido de esta forma.
Lo ideal es que preparéis el prefermento por la tarde, amaséis por la noche y dejéis la masa en la nevera toda la noche. Por la mañana la sacáis y la dejáis 2 horas para que alcance la temperatura ambiente.

 Pasado este tiempo, sacamos la masa del bol, formamos una bola y la dividimos en 8 porciones de unos 50 g cada una.

 Les damos forma de bolita y ponemos en el centro una porción de chocolate o una cucharada de crema de cacao. Cerramos dejando el cierre boca abajo.
Tapamos con un paño y dejamos levar de nuevo. Para ganar tiempo, yo enciendo el horno a 50ºC, lo apago y dejo dentro la masa. De esta forma, en una hora más o menos lo tendréis listo.

Sacamos, pintamos con huevo batido y espolvoreamos con azúcar. Yo utilicé el azúcar perlado que me había sobrado del roscón.

Precalentamos el horno a 180ºC y horneamos durante 20 ó 25 mn, hasta que esté doradito.
 En cuanto esté templado ya podemos comerlo, con el chocolate derretido está de muerte. Y ya sabéis, si queréis congelarlo, ahora es el momento.
Es una masa fantástica, muy esponjosa y tierna. Aguanta muy bien un par de días, aunque no creo que os dure tanto :)
Hasta el martes, feliz finde.
Rosa.